El paleoecólogo chileno Claudio Latorre, investigador adjunto del Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma(CRG) y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, fue incorporado como miembro correspondiente de la Academia Chilena de Ciencias, en reconocimiento a su destacada trayectoria científica dedicada al estudio de la historia natural y climática del Desierto de Atacama.
La incorporación fue anunciada el pasado 10 de mayo durante una sesión pública de la Academia. Latorre es doctor en Ecología y Biología Evolutiva e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), donde ha desarrollado una extensa carrera dedicada a comprender la distribución pasada y presente de los ecosistemas del norte de Chile, desde la costa hasta los Andes, así como los mecanismos de variabilidad climática que han modelado estos paisajes extremos.
Durante la ceremonia, la presidenta de la Academia, la neurocientífica María Cecilia Hidalgo, destacó el aporte científico del investigador. “Su experiencia y conocimiento en el área de la paleoecología son un aporte invaluable para el desarrollo de la ciencia en Chile y el mundo, tanto por sus investigaciones como por las y los estudiantes que ha ayudado a formar”, señaló.
El académico fue presentado por la miembro de número Mary Therese Kalin, quien subrayó la profundidad y continuidad de su trabajo en el estudio del desierto más árido del planeta. A lo largo de más de tres décadas, Latorre ha investigado cómo el clima, la geografía y la biología han interactuado para dar forma a los ecosistemas del norte de Chile.
“Durante más de 30 años he trabajado en todos los ambientes del desierto. Hay que entender el desierto como un sistema integrado: no solo el clima o las condiciones del pasado, sino también la vida que se adapta a él, incluida la vida humana y la interacción entre sociedad y ambiente”, explicó el investigador.
En su discurso de incorporación, titulado “Atacama: historia natural del desierto más árido del mundo”, Latorre destacó el valor del Desierto de Atacama como un laboratorio natural único para comprender la historia de la vida en la Tierra y los procesos de adaptación a condiciones extremas, así como su relación con los cambios climáticos a lo largo del tiempo.
“Me siento muy honrado de haber sido aceptado como miembro correspondiente de la Academia, sobre todo por la calidad de los investigadores que forman parte de ella”, señaló.
La incorporación del Dr. Latorre a la Academia Chilena de Ciencias constituye un reconocimiento a una trayectoria científica de impacto internacional. Entre sus múltiples distinciones destaca el premio Farouk El-Baz Award, otorgado por la Geological Society of America, considerado uno de los reconocimientos más relevantes en el estudio de los ecosistemas desérticos a nivel mundial.
Desde el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma, su trabajo contribuye a comprender cómo la biodiversidad y los ecosistemas de Chile han respondido históricamente a cambios ambientales extremos, conocimiento clave para anticipar los impactos del cambio climático y proteger los sistemas naturales del país.