Bioparque Ciencia y Naturaleza: el proyecto impulsado por el CRG que busca transformar la conservación en Frutillar

Representantes de la U. de Chile, fundaciones aliadas sellan el compromiso por el Bioparque.

A partir de una alianza inédita entre la academia y organizaciones medioambientales, la Universidad de Chile abrirá su Estación Experimental Frutillar a la comunidad con un entorno renovado que integrará investigación científica, educación y conservación. El proyecto Bioparque Ciencia y Naturaleza (BCN), impulsado por el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma (CRG) en conjunto con la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, busca convertir este espacio en un laboratorio vivo donde la ciencia se vincule directamente con el territorio y sus comunidades.

Ubicado en uno de los últimos refugios de bosque nativo de la ciudad de Frutillar, el bioparque propone un modelo innovador de conservación biocultural: un lugar donde la investigación científica de frontera conviva con la educación ambiental, la divulgación científica y el encuentro ciudadano con la naturaleza.

El proyecto contempla una transformación profunda de la actual Estación Experimental Frutillar. El plan maestro considera 12 componentes principales, entre ellos un laboratorio educativo y de investigación en biología molecular, invernaderos experimentales, residencias para investigadores, senderos interpretativos en el bosque nativo y un anfiteatro destinado a actividades culturales y de divulgación científica. La infraestructura se complementará con iniciativas de sostenibilidad aplicada, como un humedal depurador para el tratamiento de aguas y zonas de restauración ecológica activa.

Durante la presentación del proyecto, la rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, destacó el carácter público de la iniciativa:
La Chile es esto: la complejidad que combina ciencia de la mejor calidad con compromiso con la sustentabilidad, con valores y con las comunidades”, señaló, subrayando además la importancia de fortalecer la presencia de la universidad en los territorios fuera de la Región Metropolitana.

Ciencia, conservación y comunidad

El Bioparque se construye a partir de una colaboración entre la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, el Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma, la Fundación Allende Connelly y la Fundación MAPA. La iniciativa busca integrar la investigación en genómica, biotecnología y ecología forestal para desarrollar nuevas estrategias de conservación basadas en conocimiento científico.

El decano de la facultad, Horacio Bown, destacó el rol educativo del proyecto y su impacto territorial:
“Está orientado fundamentalmente a la educación, particularmente con colegios rurales del territorio. Lo importante es cómo la Universidad de Chile puede proyectarse en regiones para contribuir al desarrollo”.

La directora académica de la Estación Experimental Frutillar, Paulette Naulin, explicó que el bioparque busca fortalecer el vínculo entre ciencia y sociedad: “Pensamos que esta es una oportunidad para conectarnos directamente con la sociedad. Este proyecto es una invitación a trabajar con las comunidades del sur de Chile”.

Desde la perspectiva científica, el académico de la Universidad de Chile y presidente de la Fundación Allende Connelly, Miguel Allende, subrayó el carácter único de la infraestructura: “El laboratorio tendrá un nivel de sofisticación que permitirá realizar investigación real, con equipos de secuenciación y biología molecular, además de recibir a investigadores visitantes”.

Por su parte, María Pía Zerán, cofundadora de la Fundación MAPA, enfatizó el impacto que tendrá el bioparque en el acceso a la ciencia en regiones: “No se trata solo de acercar a las personas a la naturaleza, sino de acercar la ciencia a nuestros territorios”.

Un laboratorio vivo para la biodiversidad

Más que un parque natural, el Bioparque Ciencia y Naturaleza aspira a convertirse en un espacio experimental donde ciencia, cultura y territorio dialoguen. La iniciativa busca reconectar a la población urbana de Frutillar con su patrimonio natural, generando un modelo de conservación urbana replicable en otras regiones de Chile.

Impulsado desde la investigación en genómica y biodiversidad del Instituto Milenio Centro de Regulación del Genoma, el proyecto propone una nueva forma de entender la conservación: integrando conocimiento científico, educación y participación ciudadana para enfrentar los desafíos ecológicos del siglo XXI.

En un contexto marcado por la fragmentación de los ecosistemas y la pérdida acelerada de biodiversidad, el Bioparque se proyecta como un nodo de ciencia abierta, donde el bosque, el laboratorio y la comunidad formen parte de una misma historia de conservación.